El tratamiento del priapismo es la atención médica urgente de una erección que dura más de cuatro horas sin estimulación sexual o tras ella, a menudo dolorosa. El tipo más frecuente es el priapismo isquémico, causado por sangre atrapada en el pene, y constituye una urgencia; el objetivo es terminar la erección cuanto antes y proteger el tejido eréctil de un daño permanente.
Primero se identifica el tipo mediante una gasometría de la sangre extraída del cuerpo cavernoso o un eco-Doppler. Después se anestesia localmente el pene y se aspira la sangre retenida con una aguja, a veces con lavado salino e inyección de un fármaco vasoconstrictor bajo vigilancia cardiaca y de la tensión. Si no responde, el cirujano realiza una derivación (shunt) para drenar la sangre, y en casos tardíos puede plantearse una prótesis. El priapismo no isquémico, menos frecuente y casi siempre indoloro, puede vigilarse o tratarse con embolización por catéter.
El tratamiento inicial suele llevar de minutos a horas y puede requerir observación hospitalaria de una noche o más según el procedimiento, con hinchazón y hematomas que ceden poco a poco. El efecto sobre la función eréctil suele apreciarse tras semanas o meses y depende mucho de la rapidez con que se recibió el tratamiento.
El coste final se fija después de que un asesor médico evalúe su caso y sus fotos.
El Dr. Zülfü Sertkaya, profesor asociado y FEBU, es un urólogo de Estambul centrado en la andrología. Se licenció en la Facultad de Medicina de la Universidad Gazi en 2008, completó su residencia en urología en el Hospital de Formación e Investigación Haydarpaşa Numune en 2014 y posee el título FEBU (2017). Ha trabajado en hospitales públicos, universitarios y privados, entre ellos el Hospital Memorial Diyarbakır y el Hospital Municipal Başakşehir Çam y Sakura. Desde 2022 dirige su propia clínica en Zeytinburnu, centrada en prótesis de pene, enfermedad de Peyronie, eyaculación precoz e inferti...
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La sangre retenida priva de oxígeno al tejido y, cuanto más se espera, mayor es el riesgo de fibrosis y disfunción eréctil permanente; por eso es imprescindible acudir a urgencias de inmediato.
Cualquier hombre con una erección de más de cuatro horas, sobre todo tras inyecciones en el pene o ciertos fármacos, o con anemia falciforme y algunas enfermedades de la sangre.
No espere ni pruebe remedios caseros; acuda a urgencias con la lista de sus medicamentos. Nunca suspenda ningún medicamento por su cuenta, como los anticoagulantes; decide el médico.
Se anestesia localmente el pene, se extrae la sangre retenida con una aguja y se inyecta un vasoconstrictor en dosis con vigilancia; si no funciona, se realiza una cirugía de derivación.
La anestesia local reduce mucho el dolor y el alivio suele ser claro en cuanto cede la erección; la cirugía se hace con la anestesia adecuada.
La hinchazón y los hematomas pueden durar varios días; se aconseja reposo y evitar relaciones hasta que el médico lo autorice, y se trata la causa para evitar recaídas.
Depende de la duración, el tipo y la rapidez del tratamiento; los casos tratados pronto suelen conservar la función, mientras que los tardíos pueden dejar disfunción eréctil permanente.
Disfunción eréctil permanente, fibrosis y acortamiento del pene, sangrado e infección, y subida de tensión o arritmias por el vasoconstrictor. No se puede garantizar ningún resultado.
Respetando las dosis prescritas de los fármacos para la erección, tratando enfermedades de base como las hematológicas y consultando al médico por tratamientos preventivos si los episodios se repiten.
Tras una aspiración e inyección eficaces pueden bastar unos días de control; tras la cirugía suele aconsejarse alrededor de una semana o más. Su médico confirma cuándo es seguro viajar.