El cateterismo de arterias periféricas es un procedimiento en el que se introduce un tubo fino por una arteria para visualizar las arterias de las piernas, los brazos u otras zonas y tratar un posible estrechamiento u obstrucción. Incluye la angiografía con contraste y puede completarse con una angioplastia con balón. Su objetivo es mejorar el flujo de sangre hacia la extremidad afectada.
Suele hacerse con anestesia local y sedación ligera. El médico introduce el catéter por una pequeña punción en una arteria de la ingle o del brazo, guiado por rayos X, e inyecta contraste. Si hay un estrechamiento, puede inflarse un pequeño balón y, según el criterio médico, colocarse un stent.
Suele durar de media hora a dos horas, con unas horas de reposo y a veces una noche en el hospital. La mayoría retoma las actividades ligeras en pocos días, y el beneficio se aprecia a lo largo de semanas y depende del estado de las arterias, del seguimiento y de la medicación.
Nuestros asesores médicos revisan todas las solicitudes periódicamente, cada tres horas.
Obtenga una consulta gratuita y respuestas a todas sus preguntas rellenando el siguiente formulario
Ayuda a localizar con precisión un estrechamiento u obstrucción, y puede mejorar el flujo sanguíneo, aliviar el dolor al caminar o en reposo y favorecer la cicatrización de heridas en algunos pacientes. El beneficio varía según el caso y ningún resultado está garantizado.
Suele convenir a quien tiene dolor en la pierna al caminar, heridas que cicatrizan lentamente o frialdad en la extremidad, con pruebas que indican estrechamiento arterial. El médico lo decide tras la exploración y las pruebas de flujo, y en algunos pacientes pueden preferirse otras opciones.
Se realizan análisis, entre ellos de la función renal, se pregunta por alergias al contraste y a menudo se pide ayuno de unas horas. No suspenda por su cuenta anticoagulantes, antiagregantes ni medicamentos para la diabetes; el médico decide qué se ajusta y cuándo.
Tras la anestesia local se introduce el catéter en la arteria y se guía con rayos X hasta la zona deseada; luego se inyecta el contraste y se toman imágenes. Si se requiere tratamiento, se infla un balón o se coloca un stent, y después se retira el catéter y se comprime el punto de punción.
El paciente permanece tumbado unas horas mientras se vigila el punto de punción. Las actividades ligeras se retoman en un día o unos pocos días, y se evitan el esfuerzo intenso y cargar peso durante varios días. Puede aparecer un pequeño moretón en la zona.
El dolor y la marcha pueden mejorar en días o semanas. Las arterias tratadas pueden volver a estrecharse con el tiempo, por lo que son necesarios el seguimiento, la medicación y hábitos saludables, como dejar de fumar y controlar la diabetes, la presión arterial y el colesterol.
Pueden incluir sangrado o moretón en el punto de punción, daño de la arteria, reacción alérgica al contraste o efecto sobre los riñones, coágulos u obstrucción, infección y, raramente, complicaciones que requieren tratamiento urgente. El médico se los explica de antemano.
Normalmente no se hace ningún corte quirúrgico. Se realiza una pequeña punción en la piel que rara vez deja una marca visible, y puede aparecer un moretón pasajero.
A menudo se aconseja permanecer de tres días a una semana tras el procedimiento. El médico tratante confirma el momento adecuado tras revisar el punto de punción y la circulación.
El médico suele recetar fármacos que reducen el riesgo de coágulos y controlan los factores de riesgo, y se requieren visitas de control y pruebas de flujo sanguíneo. No cambie sus medicamentos sin consultarlo.