La apendicectomía es una operación que consiste en extirpar el apéndice, un pequeño tubo unido al intestino grueso en la parte inferior derecha del abdomen. Suele realizarse ante una apendicitis aguda, con el fin de retirar el órgano inflamado y reducir el riesgo de perforación y de una infección grave en el abdomen.
Se practica con anestesia general, mediante cirugía abierta, con una sola incisión en la zona inferior derecha del abdomen, o laparoscópica, con una cámara e instrumentos finos introducidos por unas tres incisiones pequeñas. En ambos casos se liga y se corta la base del apéndice. Si hay un absceso o perforación, puede lavarse el abdomen o dejarse un drenaje.
La intervención suele durar entre 30 minutos y una hora. Lo habitual es el alta tras uno a tres días, algo más si hubo perforación. Las actividades ligeras se retoman en unos días o dos semanas, y la recuperación completa suele tardar entre dos y seis semanas, según el caso y la técnica.
El coste final se fija después de que un asesor médico evalúe su caso y sus fotos.
Nuestros asesores médicos revisan todas las solicitudes periódicamente, cada tres horas.
Obtenga una consulta gratuita y respuestas a todas sus preguntas rellenando el siguiente formulario
La operación trata la apendicitis y puede reducir el riesgo de perforación y de la infección abdominal y los abscesos que pueden seguirla. Como se extirpa el apéndice, normalmente no se espera que la apendicitis vuelva a aparecer.
Suele necesitarla quien tiene un diagnóstico de apendicitis aguda. El diagnóstico se basa en síntomas como dolor que empieza alrededor del ombligo y pasa a la parte inferior derecha del abdomen, con náuseas y fiebre, además de la exploración, los análisis y la ecografía o el TAC. La decisión final corresponde al cirujano.
Con frecuencia es urgente, por lo que se pide no comer ni beber, se hacen análisis de sangre y puede administrarse un antibiótico y suero por vía intravenosa. Informe al médico de todos sus medicamentos y no suspenda por su cuenta ningún fármaco prescrito, como los anticoagulantes.
La abierta usa una incisión más grande en la parte inferior derecha del abdomen; la laparoscopia, unas tres incisiones pequeñas y una cámara. La laparoscopia puede suponer con frecuencia menos dolor, estancia más corta y recuperación más rápida, pero el cirujano elige lo más adecuado y puede pasar a cirugía abierta si es necesario.
Tras la anestesia general, el cirujano libera el apéndice, liga su base, lo corta y lo extrae, y limpia el abdomen si hace falta. Las incisiones se cierran con puntos o pegamento quirúrgico. La intervención suele durar menos de una hora.
Hay dolor alrededor de las incisiones que suele aliviarse con analgésicos en unos días, y se recomienda caminar pronto. El trabajo ligero se retoma en unos días o hasta dos semanas, mientras que cargar peso y los esfuerzos intensos esperan entre dos y seis semanas, según indique el cirujano y la técnica empleada.
El dolor causado por la inflamación suele mejorar pronto y la recuperación se completa en semanas. Normalmente no se espera que la apendicitis reaparezca tras extirpar el apéndice.
Incluyen infección de la herida o del abdomen, sangrado, absceso, retraso en la reanudación del tránsito intestinal y, rara vez, lesión de órganos vecinos o hernia en la incisión, además de los riesgos de la anestesia. Las complicaciones son más probables si el apéndice se ha perforado.
Sí. La cirugía abierta deja una cicatriz y la laparoscopia unas tres pequeñas, que suelen atenuarse con el tiempo.
Normalmente hay que esperar de 5 a 10 días tras la operación, más tras una cirugía abierta o si hay complicaciones. El médico que le trata confirma el momento adecuado.