La Congelación de esperma (criopreservación de espermatozoides) conserva muestras de semen o espermatozoides obtenidos quirúrgicamente a temperaturas muy bajas para usarlos en el futuro. Su objetivo es preservar la posibilidad de tener hijos antes de tratamientos que pueden dañar la fertilidad, como la quimioterapia o la radioterapia, o facilitar la planificación de la FIV.
La muestra se obtiene normalmente por masturbación en una sala privada tras un periodo de abstinencia indicado por el médico. Se analiza, se mezcla con un crioprotector, se reparte en pajuelas o viales, se enfría de forma gradual y se almacena en nitrógeno líquido. No requiere anestesia salvo si los espermatozoides se extraen del testículo o del epidídimo.
Entregar la muestra lleva poco tiempo y no exige ingreso ni recuperación. Puede aconsejarse más de una muestra para tener reserva, y el esperma puede conservarse muchos años dentro de la normativa local. La calidad del resultado se aprecia al descongelar la muestra y valorar la supervivencia espermática antes de usarla.
El coste final se fija después de que un asesor médico evalúe su caso y sus fotos.
El Dr. Zülfü Sertkaya, profesor asociado y FEBU, es un urólogo de Estambul centrado en la andrología. Se licenció en la Facultad de Medicina de la Universidad Gazi en 2008, completó su residencia en urología en el Hospital de Formación e Investigación Haydarpaşa Numune en 2014 y posee el título FEBU (2017). Ha trabajado en hospitales públicos, universitarios y privados, entre ellos el Hospital Memorial Diyarbakır y el Hospital Municipal Başakşehir Çam y Sakura. Desde 2022 dirige su propia clínica en Zeytinburnu, centrada en prótesis de pene, enfermedad de Peyronie, eyaculación precoz e inferti...
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Conserva la fertilidad futura, aporta flexibilidad en los tratamientos de reproducción y evita repetir extracciones quirúrgicas.
A hombres que recibirán quimioterapia, radioterapia o cirugía que pueda afectar la fertilidad, a quienes hacen FIV, a quienes pueden ausentarse el día de la punción y a quienes se les extrajo esperma quirúrgicamente.
El médico fija los días de abstinencia y suelen hacerse pruebas de enfermedades infecciosas. Nunca suspenda ningún medicamento, como los anticoagulantes, por su cuenta; lo decide el médico.
La muestra se analiza, se mezcla con un medio protector, se enfría por etapas y se guarda en tanques de nitrógeno líquido con control riguroso.
No para una muestra natural; si hay que extraer espermatozoides del testículo o del epidídimo, se usa la anestesia propia de ese procedimiento.
No; la vida diaria continúa con normalidad tras entregar una muestra natural.
Bien conservado puede mantenerse útil muchos años; la ley local fija el tiempo de almacenamiento permitido.
La recogida natural no tiene riesgos para la salud, pero parte de los espermatozoides pierde viabilidad al descongelarse y el embarazo no puede garantizarse.
La experiencia clínica acumulada no ha mostrado un aumento claro de malformaciones con esperma congelado frente al fresco; el médico valora cada caso.
Normalmente se puede viajar justo después de entregar las muestras; la estancia depende del número de muestras o de una extracción quirúrgica. Su médico lo confirma.