- Comida Grasosa o Comida Grasienta
- ¿Cuáles son las grasas saludables y en qué alimentos están?
- Que tomar después de una Comida Grasosa
- Antojo de Comida Grasosa o Comida Grasienta
- Náuseas por Comida Grasosa
- Dolor de cabeza por Comida Grasosa
- Vómito por Comida Grasosa
- Diarrea por Comida Grasosa
- Dolor de Estómago por Comida Grasosa
- ¿Cuándo debe consultar a un médico tras una comida grasosa?
- Comida Grasosa Ejemplos
La comida grasosa es la que aporta una proporción alta de grasa, sobre todo saturada y trans. Toda grasa aporta 9 calorías por gramo, más del doble que los hidratos o las proteínas. Las guías de salud sitúan la grasa saturada por debajo del 10 % de las calorías diarias: unos 22 gramos en una dieta de 2.000 calorías.
Contenido revisado por Assoc. Prof. Gökmen Öztürk, cirujano especialista en obesidad y cirugía metabólica de International Clinics. Última actualización: agosto de 2026.
Comida Grasosa o Comida Grasienta
Los alimentos con muchas grasas saturadas son productos animales, tales como la mantequilla, el queso, la leche entera, el helado, la crema y las carnes grasosas. Algunos aceites vegetales, como el aceite de palma, el aceite de coco y el aceite de palmiche, también contienen grasas saturadas.
Numerosas investigaciones nos alertan sobre la incidencia que tiene una dieta rica en grasas o la comida grasienta para la salud. Aseguran que pueden provocar problemas cardiovasculares, obesidad o sobrepeso y otras patologías.
¿Cuáles son las grasas saludables y en qué alimentos están?
No toda la grasa de la dieta es equivalente. Existen cuatro tipos de grasa alimentaria: monoinsaturada, poliinsaturada, saturada y trans. Las dos primeras son las llamadas grasas insaturadas o saludables, líquidas a temperatura ambiente, y son las que conviene que dominen el plato. Esta es la tabla de referencia que usamos en el resto del artículo:
| Tipo de grasa | Cómo se reconoce | Alimentos habituales | Cantidad orientativa al día |
|---|---|---|---|
| Monoinsaturada | Líquida a temperatura ambiente | Aceite de oliva virgen extra, aguacate, aceitunas, frutos secos | Hasta el 20 % de las calorías (unas 400 kcal de 2.000) |
| Poliinsaturada (omega-3 y omega-6) | Líquida; incluye ácidos grasos esenciales | Salmón, sardinas, atún, nueces, semillas de lino y chía, soja | Omega-3: 1,6 g (hombres) y 1,1 g (mujeres). Omega-6: 17 g y 12 g |
| Saturada | Sólida a temperatura ambiente | Mantequilla, nata, quesos grasos, carnes grasas, embutidos, aceite de coco y de palma | Menos del 10 % de las calorías: unos 22 g en una dieta de 2.000 kcal |
| Trans artificial | Aceite vegetal hidrogenado parcialmente | Bollería industrial, margarinas duras, fritos de aceite reutilizado | Sin cantidad segura recomendada |
La diferencia práctica está en el colesterol. La grasa saturada y la trans suben el colesterol LDL, y la trans además baja el HDL, el que protege el corazón. Sustituir saturadas por insaturadas mejora el perfil lipídico. Conviene matizar un punto: no todas las fuentes de grasa saturada se comportan igual, y los lácteos enteros, el chocolate negro y las carnes sin procesar no elevan por sí solos el riesgo cardiovascular del mismo modo que los productos ultraprocesados.
«Algunas pautas de salud sugieren que las grasas saturadas deben representar menos del 10 % de las calorías. Por ejemplo, en una dieta de 2000 calorías, ese 10 % equivale a 22 gramos de grasa saturada al día.»
Mayo Clinic, Grasa en la alimentación: sepa cuál elegir, agosto de 2026.
Que tomar después de una Comida Grasosa
Después de una comida copiosa no hay ningún alimento ni infusión que «queme» la grasa ingerida. Lo que sí ayuda es dar tiempo a la digestión: caminar entre cinco y diez minutos a paso suave, beber agua, esperar antes de tumbarse y no encadenar la comida con otra ración grasa. Si aparece ardor, conviene evitar el alcohol, el café y las bebidas carbonatadas, que empeoran los síntomas de indigestión.
Antojo de Comida Grasosa o Comida Grasienta

El antojo de comida grasosa tiene una base fisiológica. La grasa es el macronutriente con mayor densidad calórica, 9 calorías por gramo, y es la que activa con más fuerza la señal de saciedad y de recompensa. Además interviene en la producción de hormonas y permite absorber las vitaminas liposolubles A, D, E y K, de modo que el cuerpo tiene motivos para buscarla. El problema no es la grasa en sí, sino la combinación de grasa, azúcar y sal de los productos ultraprocesados, que se consumen con facilidad muy por encima de las calorías necesarias.
Náuseas por Comida Grasosa
Las comidas grasas tienen un tránsito digestivo lento, por lo que producen saciedad con rapidez y pueden favorecer el reflujo. Esa combinación explica la aparición de náuseas y, en algunos casos, de vómitos. Los alimentos grasos, aceitosos, picantes o fritos figuran entre los factores que contribuyen a la indigestión funcional, junto con comer deprisa o en exceso.
Dolor de cabeza por Comida Grasosa
Mantener niveles adecuados de glucosa en sangre es básico para el buen estado de salud general. Cuando esos niveles son excesivamente bajos (hipoglucemia) o altos (hiperglucemia), los mareos y los dolores de cabeza después de comer pueden ser manifestaciones habituales de ese desajuste de la glucosa en sangre.
Vómito por Comida Grasosa
La vesícula biliar segrega bilis para digerir las grasas. Si un cálculo obstruye un conducto, aparece un dolor repentino en la parte derecha superior del abdomen o justo debajo del esternón, que puede irradiarse a la espalda o al hombro derecho y acompañarse de náuseas o vómitos. Ese dolor dura de unos minutos a varias horas. Seguir una dieta alta en grasas y baja en fibra es uno de los factores de riesgo reconocidos de los cálculos biliares.
Diarrea por Comida Grasosa
La grasa es lo que el aparato digestivo procesa más despacio y lo que exige más enzimas y jugos digestivos. Ante un exceso, el estómago puede inflamarse o generar gases y los intestinos responden con diarrea y dolor abdominal repentino. Si las heces son voluminosas, brillantes, malolientes y flotan, puede tratarse de malabsorción de grasas y conviene consultarlo.
Dolor de Estómago por Comida Grasosa
El consumo de alimentos procesados (también llamados «comida chatarra») como los caramelos, los alimentos ricos en grasa y los bocadillos pueden provocarte dolor de estómago y estreñimiento. Estos problemas pueden ser consecuencia de la falta de fibra, puesto que la comida chatarra suele contenerla en muy poca cantidad. El azúcar, la grasa y los carbohidratos también son responsables de los dolores de estómago, en parte debido a la hinchazón que producen.
¿Cuándo debe consultar a un médico tras una comida grasosa?
Una indigestión leve y aislada no suele ser motivo de preocupación. Conviene hablar con un profesional sanitario si los síntomas duran más de dos semanas, y buscar atención médica lo antes posible ante cualquiera de estos signos:
- Dolor de estómago grave o constante.
- Pérdida de peso involuntaria o pérdida de apetito.
- Vómitos reiterados o con sangre.
- Heces oscuras o alquitranadas.
- Dificultad para tragar.
- Fatiga o debilidad.
- Color amarillento en la piel o los ojos (ictericia) o fiebre alta con escalofríos.
Es una urgencia si el malestar se parece a una indigestión pero se acompaña de falta de aire, sudoración o dolor en el pecho que se irradia a la mandíbula, el cuello o el brazo: pueden ser señales de un ataque cardíaco. Esta información es orientativa y no sustituye la valoración de un profesional sanitario.
Comida Grasosa Ejemplos

Formadas por ácidos grasos de largas cadenas moleculares, son sólidas a temperatura ambiente y usualmente de origen animal, lácteo o en aceites de algunas palmas y vegetales.
Productos lácteos enteros: la leche entera, los quesos grasos, la mantequilla y la nata concentran grasa saturada. Las variantes semidesnatadas reducen el aporte sin perder el calcio.
Aceites tropicales: el aceite de palma y el de coco son vegetales, pero contienen grandes cantidades de grasa saturada.
Carnes rojas: la carne de vacuno y de cerdo y sus derivados (mantecas y embutidos) aportan grasa saturada. En 2015 la OMS clasificó la carne procesada como cancerígena para el ser humano y la carne roja como probablemente cancerígena.
Margarinas y productos de grasa vegetal hidrogenada: las margarinas duras elaboradas con aceite parcialmente hidrogenado aportan grasa trans, la única sin cantidad segura. En la Unión Europea y en Estados Unidos ya no se permite añadir grasa trans artificial a los alimentos, de modo que la comparación clásica entre margarina y mantequilla depende hoy de la etiqueta de cada producto.
Comidas rápidas: hamburguesas, nuggets y patatas fritas concentran grasa saturada y sal en raciones grandes.
Frituras: las altas temperaturas degradan el aceite y, si se reutiliza, el alimento absorbe más grasa y compuestos de oxidación.
Galletas, tortas y horneados pasteleros: la bollería industrial es una de las fuentes habituales de grasa saturada; conviene leer el ingrediente «parcialmente hidrogenado» en la etiqueta.
Salsas grasosas: la mayonesa y salsas similares aportan grasa en poco volumen, por lo que la ración pasa desapercibida.
Bebidas gaseosas: no contienen grasa, pero el exceso de azúcar eleva los triglicéridos en sangre, que el cuerpo almacena como grasa de reserva.
Chocolate: su grasa procede de la manteca de cacao. Los chocolates con leche añaden grasa láctea y azúcar; el chocolate negro, en cambio, es una de las fuentes de grasa saturada que no se asocia por sí sola a más riesgo cardiovascular.
Si la comida grasosa forma parte de un problema de peso que no se resuelve con dieta y ejercicio, nuestro equipo de cirugía de la obesidad puede orientarte sobre las opciones disponibles y sobre cuándo están indicadas. Puedes seguir leyendo sobre los tipos de procedimientos bariátricos, sobre el precio de la manga gástrica en Turquía y sobre el síndrome de dumping.