La terapia de ondas de choque para la disfunción eréctil (Li-ESWT) es un tratamiento no quirúrgico que dirige ondas acústicas de baja energía al tejido del pene para estimular los pequeños vasos y mejorar el riego. Resulta más adecuada en la disfunción eréctil de origen vascular leve o moderada, y su objetivo es mejorar la calidad de la erección natural y quizá la respuesta a los fármacos.
Se aplica en consulta sin anestesia ni incisiones: un aplicador manual con gel conductor se desliza sobre zonas concretas del pene siguiendo un protocolo. Suele administrarse en varias sesiones repartidas a lo largo de algunas semanas; el número y la frecuencia los decide el médico según el caso y el equipo.
Cada sesión dura por lo general de quince a veinte minutos, no requiere ingreso y permite retomar la actividad de inmediato. La evidencia científica sobre su eficacia sigue siendo dispar, por lo que las sociedades especializadas la consideran una opción para pacientes bien seleccionados. El resultado, si lo hay, suele apreciarse semanas o pocos meses después de completar las sesiones, no tras la primera.
El coste final se fija después de que un asesor médico evalúe su caso y sus fotos.
El Dr. Zülfü Sertkaya, profesor asociado y FEBU, es un urólogo de Estambul centrado en la andrología. Se licenció en la Facultad de Medicina de la Universidad Gazi en 2008, completó su residencia en urología en el Hospital de Formación e Investigación Haydarpaşa Numune en 2014 y posee el título FEBU (2017). Ha trabajado en hospitales públicos, universitarios y privados, entre ellos el Hospital Memorial Diyarbakır y el Hospital Municipal Başakşehir Çam y Sakura. Desde 2022 dirige su propia clínica en Zeytinburnu, centrada en prótesis de pene, enfermedad de Peyronie, eyaculación precoz e inferti...
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Puede mejorar el flujo sanguíneo y las erecciones espontáneas sin fármacos ni cirugía, y en algunos hombres favorecer la respuesta a las pastillas que no bastaban.
A hombres con disfunción eréctil vascular leve o moderada; en casos graves o de origen nervioso se espera poco beneficio, y la indicación se decide tras una valoración médica.
Normalmente no hace falta preparación especial más allá de la valoración y las pruebas oportunas. Nunca suspenda ningún medicamento por su cuenta, como los anticoagulantes; decide el médico.
Usted se tumba, se aplica gel sobre la piel y el médico desliza el aplicador por puntos definidos del cuerpo y la base del pene durante un número fijado de impulsos.
No necesita anestesia; la mayoría solo nota un ligero hormigueo o golpeteo que desaparece al terminar.
No. Puede volver al trabajo y a su vida habitual justo después de cada sesión, sin restricciones salvo indicación médica.
La mejoría, si aparece, empieza semanas o meses después del tratamiento; su duración no está bien establecida y algunos hombres necesitan sesiones adicionales.
Es en general segura; puede causar enrojecimiento leve, un pequeño hematoma o molestias pasajeras. La eficacia varía entre pacientes y no se puede garantizar ningún resultado.
No necesariamente. Puede reducir la necesidad de medicación en algunos hombres, pero no reemplaza a las inyecciones ni a la prótesis en casos graves, y puede combinarse con pastillas bajo supervisión médica.
Puede viajar justo después de una sesión porque no se usa anestesia, pero la estancia depende del número y la distribución de sesiones que planifique su médico, quien confirma el calendario.