- Qué es la escleroterapia y en qué casos se indica
- Qué sustancia se inyecta y cómo actúa sobre la vena
- Escleroterapia para varices: a qué venas llega y a cuáles no
- Escleroterapia para arañas vasculares
- Escleroterapia con espuma y microespuma
- Tipos de escleroterapia: tabla comparativa
- Cómo es la sesión paso a paso
- Escleroterapia antes y después: cuándo se notan los resultados y cuánto duran
- Precio de la escleroterapia por sesión en España
- ¿Duele la escleroterapia?
- Efectos secundarios frecuentes tras la sesión
- ¿Es peligrosa la escleroterapia? Riesgos, complicaciones y contraindicaciones
- Escleroterapia mal hecha: señales que obligan a consultar
- Láser o escleroterapia: cómo se elige entre las dos
- Qué dicen los datos sobre la eficacia
- Otras aplicaciones: escleroterapia de hemorroides
- Antes de decidir
La escleroterapia cierra varices pequeñas y arañas vasculares inyectando una sustancia esclerosante dentro de la vena. Se hace en consulta, sin quirófano ni anestesia general, en 30 a 45 minutos. Una sesión elimina entre el 50 % y el 80 % de las venas inyectadas, y suelen hacer falta varias. En España cuesta 90–150 € por sesión.
Contenido revisado por Dr. Bilgehan İlker, especialista en Cirugía Plástica, Reconstructiva y Estética en International Clinics.
Las piernas con venitas rojas o azuladas en forma de telaraña son uno de los motivos de consulta estética más repetidos, y también uno de los que más dudas genera: ¿hace falta operarse?, ¿duele?, ¿desaparecen para siempre? Esta guía responde con datos de fuentes médicas abiertas y leídas para escribirla, y deja claro dónde acaba lo que la escleroterapia puede hacer.
Qué es la escleroterapia y en qué casos se indica
La escleroterapia consiste en inyectar, con una aguja muy fina, una sustancia llamada esclerosante dentro de la vena que se quiere eliminar. Esa sustancia irrita la pared interna del vaso, la vena se cierra sobre sí misma y, con el tiempo, el organismo la reabsorbe. La sangre que circulaba por ella se redirige hacia venas sanas profundas, que es lo que hace que el procedimiento sea seguro: la vena tratada no era necesaria.
La Mayo Clinic describe su indicación principal en términos muy concretos: sirve para tratar «las venas retorcidas y dilatadas, que se conocen como várices», y también las arañas vasculares y los síntomas asociados —dolor, hinchazón, ardor y calambres nocturnos—.
Es importante situar el límite desde el principio. La escleroterapia es un tratamiento para venas superficiales y de calibre pequeño o medio. No sustituye a la cirugía de varices grandes ni corrige una insuficiencia venosa del sistema safeno: en esos casos el tratamiento es otro, y la escleroterapia puede ser un complemento posterior, no la solución.

Qué sustancia se inyecta y cómo actúa sobre la vena
Los esclerosantes que se usan hoy son detergentes de uso médico —polidocanol y tetradecilsulfato de sodio son los más habituales— y, en venas muy finas, soluciones salinas hipertónicas. Todos comparten el mismo mecanismo: dañan de forma controlada el endotelio, la capa que recubre el interior de la vena, y provocan que sus paredes se peguen entre sí.
La concentración no es la misma para todas las venas. Una araña vascular de menos de un milímetro necesita una dilución muy baja; una variz reticular de tres o cuatro milímetros requiere más concentración o el uso de espuma. Ajustar esa dosis es, en la práctica, la parte técnica del tratamiento, y es la razón por la que el resultado depende tanto de quién lo realiza.
Escleroterapia para varices: a qué venas llega y a cuáles no
En varices, la escleroterapia trabaja bien sobre las varices reticulares (esas venas azuladas de 1 a 3 mm que se ven bajo la piel) y sobre varices tronculares pequeñas cuando se usa espuma con control ecográfico.
Para varices de gran calibre, el NHS británico sitúa la escleroterapia con espuma en un lugar preciso dentro del algoritmo de tratamiento: «normalmente se le ofrecerá escleroterapia con espuma si la ablación endotérmica no es adecuada para usted». Es decir, en varices grandes no es la primera opción, sino la alternativa cuando la primera no puede aplicarse.
Antes de inyectar nada en una pierna con varices visibles hay un paso que no debería saltarse: un eco-Doppler. Sirve para saber si por debajo de esas venas hay una insuficiencia venosa que las está alimentando. Si la hay y no se trata, las venas inyectadas vuelven a aparecer, y el paciente concluye que «la escleroterapia no funciona» cuando lo que falló fue el diagnóstico.
Escleroterapia para arañas vasculares
Las arañas vasculares —telangiectasias— son el escenario donde la escleroterapia rinde mejor. Son venas de menos de un milímetro, rojizas o violáceas, agrupadas en abanico o en telaraña, casi siempre en muslos, rodillas y tobillos. No producen síntomas y no implican riesgo para la salud: el motivo de consulta es estético.
Aquí se emplea esclerosante líquido muy diluido y agujas de calibre 30 o 32. En una sesión pueden tratarse varias zonas de una misma pierna. Es también el escenario donde aparecen con más frecuencia las manchas marrones temporales de las que hablamos más abajo, porque la sangre atrapada en un vaso tan superficial se ve a través de la piel.
Escleroterapia con espuma y microespuma
La escleroterapia con espuma consiste en mezclar el esclerosante líquido con aire o con un gas estéril hasta obtener una espuma densa. El NHS lo describe así: «recibirá inyecciones en la vena de una sustancia química mezclada con aire (espuma)… La sustancia química bloquea la vena, de modo que la sangre deja de circular por ella».
La ventaja es mecánica. La espuma desplaza la sangre en lugar de diluirse en ella, así que el esclerosante entra en contacto directo con la pared de la vena durante más tiempo y en más superficie. Eso permite tratar venas de mayor calibre con menos cantidad de producto. Cuando la burbuja se genera muy fina y homogénea se habla de microespuma, y suele aplicarse guiada por ecografía.
Tipos de escleroterapia: tabla comparativa
| Modalidad | Venas a las que se dirige | Cómo se aplica | Guía ecográfica |
|---|---|---|---|
| Escleroterapia líquida | Arañas vasculares (< 1 mm) y varices reticulares finas | Esclerosante diluido, aguja de calibre 30–32 | No suele necesitarla |
| Escleroterapia con espuma | Varices reticulares y tronculares de calibre medio | Esclerosante batido con aire o gas estéril | Recomendable |
| Microespuma | Varices tronculares, incluida la safena en casos seleccionados | Espuma de burbuja fina y homogénea | Sí, ecoguiada |
| Escleroterapia salina | Telangiectasias muy finas | Solución salina hipertónica | No |
Cómo es la sesión paso a paso
No hay ingreso, ni ayuno, ni anestesia general. El paciente se tumba, el médico marca las venas, desinfecta la zona e inyecta punto por punto. Según la Cleveland Clinic, el procedimiento dura entre 30 y 45 minutos; la Mayo Clinic lo sitúa en «una hora o menos». Al terminar se colocan medias de compresión y el paciente se va caminando.
Ese detalle —caminar— no es una recomendación de cortesía. Favorece el retorno venoso y reduce el riesgo de que se formen coágulos. La Cleveland Clinic indica llevar medias o vendajes de compresión entre tres y siete días; el NHS habla de «alrededor de una semana». Y conviene evitar la exposición directa al sol durante 48 horas, porque la piel recién tratada pigmenta con facilidad.
Escleroterapia antes y después: cuándo se notan los resultados y cuánto duran
El antes y después de la escleroterapia no se ve el mismo día. Los plazos están bien documentados y coinciden en las dos referencias consultadas. En arañas vasculares y varices pequeñas, entre 3 y 6 semanas. En venas de mayor calibre, de 3 a 4 meses. No es un tratamiento de efecto inmediato: al día siguiente la zona suele verse peor que antes, con la vena marcada y algún hematoma.
Sobre la permanencia, la Mayo Clinic es precisa y conviene leerla entera: «Las várices que se van con el tratamiento por lo general no reaparecen, pero pueden surgir nuevas». La vena cerrada no se reabre; lo que ocurre es que la predisposición que la formó sigue ahí y puede generar otras con los años. Por eso muchos pacientes hacen sesiones de mantenimiento espaciadas.
Precio de la escleroterapia por sesión en España
El precio se cuenta por sesión, no por tratamiento completo, y esa es la primera fuente de malentendidos. Los precios publicados por centros españoles y el rango que devuelve la búsqueda en España en el momento de escribir esta guía se mueven así:
| Concepto | Precio en España (EUR) | Equivalencia aproximada (USD) |
|---|---|---|
| Sesión suelta, rango habitual | 90–150 € | ≈ 103–171 $ |
| Bono de 2 sesiones | 185 € | ≈ 211 $ |
| Bono de 3 sesiones | 275–375 € | ≈ 314–428 $ |
| Primera consulta previa | 50–100 € | ≈ 57–114 $ |
Las equivalencias en dólares son orientativas y sirven solo de referencia: la facturación se realiza en la moneda del centro que presta el servicio. Y una advertencia práctica antes de comparar cifras: un precio «desde» suele referirse a una sesión con un solo vial en una zona pequeña. Si necesita tres sesiones y dos viales por sesión, el coste real se multiplica. Pregunte siempre cuántos viales incluye el precio y si el eco-Doppler previo está dentro o se factura aparte.
La escleroterapia con finalidad estética no está cubierta por la sanidad pública. Cuando existe insuficiencia venosa con síntomas, el abordaje cambia y entra en otra vía asistencial.
¿Duele la escleroterapia?
Es la duda más repetida —y la razón por la que tanta gente busca si la escleroterapia es dolorosa— y la respuesta honesta es: molesta poco, pero molesta. La aguja es muy fina y el pinchazo se tolera bien. Lo que sí se nota es un escozor o ardor de unos segundos cuando entra el esclerosante, más intenso con soluciones salinas que con polidocanol. No se usa anestesia porque la aguja es más fina que la que haría falta para infiltrarla.
El NHS resume la experiencia posterior sin adornos: «Puede que tenga algo de dolor y hematomas, pero debería poder volver a la mayoría de sus actividades habituales de inmediato».
Efectos secundarios frecuentes tras la sesión
Son esperables, temporales y no indican que algo haya ido mal. La Mayo Clinic los enumera así:
- Irritación e hinchazón en los puntos de inyección.
- Hematomas, habones tipo urticaria y pequeñas llagas en la piel.
- Oscurecimiento de la piel sobre el trayecto de la vena tratada.
La hiperpigmentación es la que más preocupa porque es visible. Se produce por el depósito de hemosiderina —hierro procedente de la sangre atrapada— y en la mayoría de los casos se aclara sola a lo largo de varios meses. Evitar el sol en las semanas siguientes reduce su intensidad. La Cleveland Clinic añade a la lista los nódulos palpables, el enrojecimiento, las líneas o manchas marrones y la aparición de vasos diminutos nuevos, y los describe como generalmente temporales.
¿Es peligrosa la escleroterapia? Riesgos, complicaciones y contraindicaciones
¿Es peligrosa la escleroterapia? No lo es en manos de un profesional y con indicación correcta: es un procedimiento con buen perfil de seguridad. Pero es un acto médico y tiene riesgos reales. No los tiene todo el mundo ni son frecuentes, y precisamente por eso conviene conocerlos antes y no después.
Complicaciones graves descritas por la Mayo Clinic:
- Coágulos de sangre, incluida la trombosis venosa profunda.
- Embolia pulmonar, descrita como muy poco frecuente.
- Burbujas de aire en la sangre.
- Reacción alérgica al esclerosante.
A esa lista, la Cleveland Clinic suma infección e inflamación. Y establece en qué situaciones el tratamiento no es apropiado: cuando existen coágulos activos, durante el embarazo o la lactancia, y en personas que no pueden levantarse de la cama. La Mayo Clinic coincide en el embarazo y la lactancia: «Si estás embarazada o amamantando, los profesionales de atención médica sugieren que esperes para realizar una escleroterapia».
Ningún tratamiento médico está libre de riesgo, y nadie puede garantizarle un resultado concreto. Una consulta previa con un especialista en patología vascular, con eco-Doppler cuando esté indicado, es lo que permite saber si este tratamiento es adecuado en su caso.
Escleroterapia mal hecha: señales que obligan a consultar
Buscar «escleroterapia mal hecha» suele responder a dos situaciones distintas: un resultado estético decepcionante o un síntoma que asusta. Conviene separarlas.
Un resultado insuficiente —venas que persisten tras varias sesiones, o que reaparecen a los pocos meses— apunta casi siempre a una causa venosa no estudiada por debajo, no a un error de técnica. La solución es diagnóstica: eco-Doppler y tratar el origen.
Distinto es un síntoma que progresa. Acuda a un profesional sanitario si aparece cualquiera de estos:
- Dolor, calor o hinchazón en toda la pantorrilla, no solo en los puntos de punción.
- Una úlcera o una zona de piel que se oscurece y no cicatriza.
- Dificultad para respirar o dolor en el pecho: es una urgencia, aunque sea excepcional.
- Fiebre, enrojecimiento que se extiende o supuración.
La regla práctica es sencilla: cualquier molestia que vaya a más en lugar de a menos con el paso de los días debe consultarse.

Láser o escleroterapia: cómo se elige entre las dos
No compiten tanto como parece; se reparten el trabajo según el calibre y la localización de la vena.
| Criterio | Escleroterapia | Láser transdérmico |
|---|---|---|
| Vena diana | Arañas vasculares y varices reticulares | Vasos muy finos, sobre todo faciales |
| Zona de elección | Piernas | Cara, nariz, zonas donde pinchar es difícil |
| Piel morena o bronceada | Aplicable con precaución | Más riesgo de alterar el pigmento |
| Anestesia | No necesaria | No necesaria; puede requerir enfriamiento |
En piernas, la escleroterapia sigue siendo el patrón de referencia para arañas vasculares y venas reticulares. El láser gana terreno en vasos faciales y en pacientes con fobia a las agujas. Y no es raro combinarlos en el mismo plan.
Qué dicen los datos sobre la eficacia
Más allá de las opiniones que circulan en foros, hay una cifra publicada por una fuente médica de referencia que conviene tener delante antes de decidir:
«Una sesión puede eliminar un estimado del 50 % al 80 % de las venas inyectadas.»
Cleveland Clinic, Sclerotherapy — última revisión: 6 de marzo de 2026. Traducción propia del original en inglés.
Ese rango explica casi todas las expectativas frustradas. Una sesión no deja la pierna limpia: deja entre la mitad y cuatro quintas partes de lo inyectado. La Mayo Clinic lo confirma desde el otro lado: «Algunas personas necesitan más de un tratamiento para obtener los resultados que desean». Planificar dos o tres sesiones desde el principio, separadas por varias semanas, es lo realista.
Otras aplicaciones: escleroterapia de hemorroides
El mismo principio —cerrar un vaso inyectando un esclerosante— se emplea en proctología para hemorroides internas de grado I y II. Se realiza durante una anoscopia, sin ingreso, y busca fijar y reducir el tejido hemorroidal en lugar de extirparlo.
Es un procedimiento distinto, con otro especialista y otras indicaciones, y no debe confundirse con la escleroterapia de varices de las piernas descrita en esta guía. Si su consulta es esa, lo que corresponde es una valoración proctológica.
Antes de decidir
La escleroterapia resuelve bien un problema concreto y acotado: venas superficiales pequeñas, en varias sesiones, con un resultado progresivo. Lo que no hace es sustituir el estudio de una insuficiencia venosa ni garantizar que no aparezcan venas nuevas.
Si está valorando este tratamiento o cualquier otro procedimiento estético no quirúrgico, el equipo médico de International Clinics puede orientarle sobre qué estudio previo necesita y qué alternativas existen en su caso, sin compromiso. Puede ver también nuestra guía general de alternativas no quirúrgicas.
Y si lo que busca es remodelar el contorno del cuerpo sin pasar por quirófano, estas guías comparan las técnicas disponibles: la criolipólisis, la liposucción sin cirugía, los rellenos dérmicos y el panorama completo de métodos de remodelación corporal.